
Hace muy pocos días, el mes de septiembre llegó a nuestra capital. La primavera se asoma lentamente, mientras el sol con sus potentes rayos penetra en cada uno de los lugares de Santiago. Vivo a tres cuadras del Parque Araucano, hace poco cuando me dirgía al centro comercial que está a su lado, me quedé observando a la gente que disfrutaba la tarde jugando fútbol, andando en bicicleta, o simplemente, sentada en el pasto conversando animadamente.
Aquella situación me dio una alegría enorme y me pregunté ¿en cuántos parques de la ciudad en estos momentos estará pasando lo mismo? Pienso que en ese maravilloso momento, tiene mucho que ver la llegada de la primavera, los aires diciocheros que invaden nuestros días y que hacen que las personas anden con mejores ánimos, con más ganas de conversar, salir a caminar y vivir la vida de la urbe intensamente.
Esa imagen del Parque Araucano me alegró el día. Sinceramente. Ver a los papás chutear una pelota con sus pequeños hijos, niñas gritando de alegría mientras juegan y el parque lleno, pero lleno de personas. Simplemente viviendo. Sintiendo esa magia que sólo te entrega la vida al aire libre.
Entré al Parque Arauco más contento, de cuando salí de casa. Con la cara sonriente y mirando de manera amable a cada persona que se cruzaba por mi camino y ellos naturalmente me devolvían su sonrisa y cada situación, minuto a minuto, era más amena. Ni el stress de las compras interrumpían aquel mágico momento.
Ojalá nunca terminara, pensaba. Y así como Santiago me entregó esa bella postal, un momento que nunca se me olvidará, a otras personas seguramente les pasa lo mismo. ¿Y dónde está el secreto?, sólo dejarse llevar por lo que te rodea. Arriesgarse y lanzarse a la ciudad. Disfrutarla y sacar la mejor versión de ella. Santiago, con un cielo despejado y un hermoso sol, es simplemente inolvidable.
Un vez en el auto, iba escuchando un programa en la radio, donde sus conductores decían que nuestra ciudad era fome, gris y contaminada. Siempre es bueno reconocer los defectos, y sin duda, con respecto al tema de la contaminación, hay mucho trabajo por hacer. Así también en otros aspectos.
Pero la cosa parte por casa. Por cambiar el chip y mirar lo que te rodea de una manera diferente. Contagiar la buena onda y vivir Santiago de una manera más placentera. Es sólo un pequeño paso, en una sociedad en que el stress y la despreocupación por el otro, son pan de cada día.
Cuando salí del mall, volví a pasar por el parque. Todo seguía igual. La naturaleza se imponía en medio de la ciudad y aquella gente que disfrutaba aquel momento, me daba una envidia sana. Me quedé un rato mirando. Observando como todo el mundo se tomaba literalmente el lugar. No se me olvidará jamás.
Escribo estás líneas desde mi oficina. Mientras observo por la ventana, el sol brillar y la hermosa cordillera como telón de fondo. Estoy contento y sólo me cabe preguntar ¿Qué ha sido lo más inolvidable que te ha entregado Santiago?
Un saludo a todos. Muy felices Fiestas Patrias. Y aprovechen estos hermosos días que nos está entregando la llegada de la primavera.
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Este es un tiempo precioso, ...
Este es un tiempo precioso, se fué el frio, todo esta verde y con flores, aparecen las poleritas y mas piel a la vista que ricoooo
llegan los colores a la ciudaaaaad!!